lunes, 19 de enero de 2015

Capitulo 2

Sono la alarma de mi celular. Como pude me levante y me diriji al baño. Tome una ducha para poderme quitar el sueño, al salir camine hasta la ventana para ver si podía ver a la chica de anoche, pero no. Las cortinas estaban abiertas pero ella no se veía. Me cambie y baje para desayunar. Mi padre ya me esperaba.
  • Bajas tarde, desayuna rápido y te vas al instituto. Me dijo.
No le conteste, Desayune y antes de irme mi padre me dio algo de dinero. Salí de la casa y según como decía el mapa que mi padre había echo llegue al instituto. 
Todos se me quedaban viendo al verme entrar, seguro saben que soy nuevo. Se escucho el timbre y rápidamente los pasillos quedaron vacíos, Busque la sala de profesores hasta que di con ella. Le entregue mis papeles a un tipo y este me dio mi horario. Salí del lugar y me diriji hacia el salón que decía en mi horario. Como la clase ya había empezado, solo entre y le di una hoja que me había dado el tipo anterior que me dio mi horario. El maestro que parecía todo un idiota me presento.
  • Tenemos un nuevo integrante en clase, Espero se lleven bien todos. Tiene algo que decir señor Castiel.
  • Si, ¿donde me siento? 
Todos en el salón empezaron a reír.
  • Busque un asiento en la parte de atrás. Sigamos con la clase.
Camine por una de las bancas y vi una chica que tenia unos ojos azules, esos ojos que había visto en otro lugar, seguí caminando y me senté en la ultima fila cerca de la ventana.
La clase termino y un chico se acerco a mi.
  • Nos volvemos a encontrar. Me dijo.
  • Hola lysandro, no pensé que estuvieras en el instituto. Oye me puedes decir quien es esa chica de enfrente, la de cabello castaño y ojos azules.
  • Tan rápido que entraste y ya te has enamorado.
  • No es eso, solo que ya la he visto antes.
  • Se llama Sucrette. Le gusta ayudar a todo mundo, aunque creo que tiene algún problema que no quiere decir.
  • Esos ojos... ¿hablas seguido con ella?
  • De echo no. - me contesto apenado
  • Pues que no hablas con nadie.
  • Prefiero pasar mi tiempo escribiendo.
  • Y que escribes, si se puede saber.
  • Pues escribo mis canciones y algunos poemas. Tocas la guitarra, tal vez me puedas ayudar con algunas canciones.
  • Si esta bien.
En el transcurso del día, Lysandro se fue haciendo mi amigo. Era con el único que hablaba. 
Se escucho el timbre de salida y antes de que sucrette saliera me acerque a ella.

  • Hola. Le dije.
Ella volteo a verme y al momento de que me respondiera algo, una chica con el pelo color blanco plata se la llevo. Siento que conozco a esa chica de algún lado y averiguare de donde.
Me despedí de lysandro y me fui a mi casa.
Al llegar a mi casa, antes de entrar saque un cigarro y empecé a fumarlo. Se que la chica que vive a mi lado le gusta fumar pero aparecerá si enciendo uno. No creo que por arte de magia ella aparezca.
Me quede varios minutos afuera. Imposible que aparezca. Entre a mi casa y me fui a la cocina para buscar algo de comer. 
Mi padre no estaba en casa, así que decidí salir un rato a pasear, a conocer el lugar. Después de un rato vi a la peliplata sola. Me acerque a ella.
  • Oye tu. le dije.
Ella volteo a verme.
  • Eres el chico nuevo. Me dijo.
  • Donde esta sucrette.
  • Que quieres con ella. Me pregunto.
  • Dime que sabes de ella.
  • No te diré nada de mi amiga, eres un desconocido.
  • Me llamo Castiel mucho gusto, que sabes de ella.
  • Pero que modales son esos. Soy Rosalya y sucrette no esta con migo ahora.
  • Hag.
  • Mi amiga es muy callada, pero oculta un secreto.
  • Enserio, y que secreto es.
  • Ya dije demasiado, será mejor que me vaya a buscar a mi novio.
  • Espera. Le dije pro no me hizo caso y se fue corriendo.
Regrese a mi casa, tenia tantas ganas de correr en moto. La ultima vez que me subí a una moto fue antes de venir a Inglaterra, por correr y apostar con unos tipos, termine chocando y es por eso que me mandaron con mi padre. Aparte de las peleas que tenia seguido.
Al llegar a mi casa, vi que aun no llegaba mi padre y subí a mi habitación y escuche otra vez esos gritos que venían de la otra casa. Me asome rápidamente por la ventana y no vi nada ya que las cortinas estaban cerradas, pero lograba ver sombras. De pronto vi que salió de su casa, me apresure y corrí hasta salir yo de la mía. En el camino me tope a mi padre que llegaba a casa.

  • Regreso de rato. Le dije a mi padre mientras este dejaba un maletín en el piso.
  • Castiel a donde vas.
No le hice caso y salí corriendo tras esa chica misteriosa. La pude seguir hasta unos callejones, después de allí la perdí de vista.
  • Pero en donde demonios se ha metido. Me dije.
Seguí caminando tratando de buscarla, pero a simple vista no la veía. camine hasta llegar  una parada de metro y cerca de ahí había una tienda de música, se veía algo vieja pero la música que venia de adentro me hizo entrar a echar un vistazo.

lunes, 29 de diciembre de 2014

Capitulo 1

Diablo enamorado

Personajes
Castiel Blasom

Sucrette Jovan

Prologo
Castiel es el típico chico busca pleitos, y el que siempre termina metiéndose en problemas. A sus 17 años termina en una pelea en su antiguo colegio, esto lleva que su madre quien trabaja en un hospital como doctora, ya no puede hacerse cargo de este, ya que ha estado en todas las escuelas de la ciudad X. Castiel es enviado con su padre que vive al otro lado del mundo, en ciudad Z. Su padre es un militar quien se encargara de tratar de poner en orden a su hijo. Su padre lo meterá en un nuevo instituto donde conocerá a alguien que le cambiara la vida.

Capitulo 1
Un nuevo comienzo. Acabo de llegar en taxi a casa de mi padre. No es muy grande ni lujosa, es una casa común y corriente. Bajo las maletas y voy hasta la entrada de la casa. Llamo al timbre, mientras espero afuera. A lado de la casa se escuchan gritos en la casa de a lado, de pronto se abre la puerta de lado de la casa y sale una chica, no la alcanzo a distinguir. En eso la puerta se abre de un golpe con mi padre tras ella.
  • Hola castiel, pasa hijo no te quedes ahí afuera, empieza el frio y no te veo abrigo.
Mi padre un gran hombre, y como no, es un militar o algo por el estilo.
  • Hola padre.
Voltee a ver si seguía la chica, pero esta ya había desaparecido. Entre a la casa, era mas acogedora de lo que se veía por fuera. A mi padre parecía que le gustaba tener todo en orden.
  • Y dime hijo, como es que llegaste hasta aquí - me invito a sentarme
  • tuve problemas en mi antiguo colegio, mi madre te debió contar por teléfono ya toda la historia.
  • esta es la única forma en que puedes venir a saludar a tu padre después de 3 años sin vernos.
  • a ti que mas te va, ni llamabas ni hacías nada para saber de nosotros.
  • yo no soportare tu mal genio, así que vete haciendo la idea de que aquí no estas con tu madre quien te cumplía tus caprichos, ahora ven te llevare a tu habitación.
No dije ninguna palabra, solo lo seguí hasta la segunda planta y mientras el abría la puerta de la habitación yo observaba varias fotos enmarcadas que tenia mi padre con varios militares y soldados.
Entramos a la habitación, en esta solo estaba una cama, un armario y cada lado de la cama había 2 mesillas que hacían juego con la cama. La pared parecía de un blanco ostión y el piso tenia una alfombra gris. Había una puerta que daba al baño. Y también había una ventana que daba la casa que estaba alado, de donde había salido aquella chica que no alcance a ver bien. En medio de cada casa había un enorme árbol que llegaba hasta mi habitación.
  • Esta será tu habitación, puedes decorarla como quieras, hay cobijas en el armario. Me dijo mi padre. Te dejo para que te acomodes, voy a terminar unas cosas en mi oficina. Salió de la habitación.
Acomode mis cosas, así que termine rápido. saque mi guitarra y note que una de las cuerdas se había roto, iré por unas. No puedo dejar a mi mujer así. Mi guitarra es mi mujer, amante, todo lo que un hombre busca. Tiene buena forma y suena genial cuando la tocas.

Salí de la habitación. Nunca había estado en esta casa, así que no sabia donde estaba la oficina de mi padre. La casa no es muy grande, así que di rápido con ella.
Entre sin tocar la puerta.

  • Iré a comprar cuerdas para mi guitarra. Le dije mientras entraba
  • Que tu madre nunca te enseño a tocar antes de entrar a una habitación.
  • Lo siento, no tengo tiempo para eso.
  • Has lo que quieras pero te quiero aquí antes de las 10.
  • Claro. Salí rápido de ese lugar.
Tome mi chaqueta y me la puse, Salí de la casa y pase por enfrente de la casa de donde salió esa chica. No pareciera como si alguna chica viviese aquí, no le di importancia y seguí caminando.
Pronto me encontraba perdido. Nunca había visitado a mi padre, el era el que nos visitaba así que nunca había venido a ciudad Z. Llegue hasta un parque con una estupenda vista a un lago. Enfrente del lago había unas pequeñas bancas donde estaba un tipo de pelo blanco con las puntas negras, parecía que escribía algo. Fui hasta el para preguntarle donde quedaba la tienda de música.
  • Hey. Le dije al verlo.
  • Hola. Se levanto de inmediato.
  • Me puedes decir hacia donde queda una tienda donde pueda comprar cuerdas para mi guitarra.
  • Claro, te llevo.
  • Como sea, vamos.
Mientras caminamos.
  • Me llamo Lysandro.
  • Soy Castiel.
  • Mucho gusto, de donde eres.
  • De ciudad X.
  • Pues mucho gusto en conocerte. Aquí es la tienda que buscas. Llegamos al lugar.
  • Gracias te debo una.
  • Sabes como regresar a tu casa verdad.
  • Si, me aprendí el camino.
  • Entonces me retiro.
Que tipo tan raro pero tan amable. Entre al lugar, era enorme. Me diriji hasta donde estaban las guitarras y tome lo que buscaba. Lo pague y salí de la tienda. Como no tenia prisa en volver decidí ir a dar una vuelta, para conocer el lugar.
Como se me antoja una cerveza bien fría, pero como soy menor de edad aun no puedo entrar a uno de los bares que están por el lugar.
Seguí caminando hasta que me canse y decidí volver a casa.
Estaba obscureciendo, lo bueno que traje con migo mis cigarrillos. Tome uno y lo encendí. Llegue hasta la entrada de mi ahora casa y me quede allí parado, terminando mi cigarrillo.
  • Me das un poco. Una voz se escucho de pronto.
Al voltear hacia tras vi a una chica con cabello rubio y unos enormes pero preciosos ojos azules, Veían mi cigarrillo.
  • Me das un poco. Me volvió a decir.
  • Si claro. Le di mi cigarrillo o lo que quedaba de el.
Tomo con sus pequeños pero finos dedos el cigarrillo y lo llevo hasta su boca.
  • La vida apesta sabes, nada en este mundo me sale bien.
Mientras ella hablaba yo la veía como bobo. La veía de arriba hasta abajo. Pero de donde salio.
  • Me voy. Tienes que entrar. Me dijo apuntándome hacia la puerta.
Al voltear vi a mi padre que abría la puerta de entrada. Al regresar mi vista con la chica, esta ya no estaba. Vi que entraba a la casa de alado. Al verme ella sonrió y entro a su casa.
Que estúpido fui, no le pregunte su nombre.
  • Vas a entrar o te quedaras ahi afuera. Me dijo mi padre sacándome de mis pensamientos.
  • Ya voy. Entre a la casa
  • La cena esta en el horno, mañana iras al instituto, esta a unas cuadras de aquí, te deje un mapa para que no te pierdas y los papeles y el dinero que necesitas para la inscripción, estarán esperándote ya que hable para avisarles. No quiero que te vallas a otro lado, te estaré vigilando.
Cene rápido y me fui a mi habitación. De nuevo se escuchaban gritos, un puertaso que se escucho llamo mi atención. Fui hasta la ventana y la vi, era ella. El árbol me tapaba un poco la vista pero se veía bien.
La chica se acerco a la ventana y me vio que la observaba, se rio al verme y cerro las cortinas. Ya no la pude ver.